domingo, 7 de febrero de 2010

Retoque fotográfico

Es en esos momentos en los que una dispone de aquello que tanto apreciamos y que no siempre aprovechamos, en los que a una le da por hacer esas cosas que tanto tiempo llevan deseando hacer, pero que como esos momentos que tanto anhelamos son desgraciadamente a menudo demasiados escasos, nunca termina haciendo. Me estoy refiriendo, por si alguien todavía no lo ha notado, al tiempo libre, o free time para los más friquis.
Pues bien, últimamente estoy disfrutando de una agradable y pequeña época un tanto ociosa, y por eso una tarde de domingo rara como la de hoy, he decido dar mis primeros pinitos en el mundo de la fotografía digital.
Aunque debería hacerlo a través del "hacelotodo" programa Matlab, me he descargado e instalado la última versión del conocido programa gratuito Gimp, y echando un vistazo por el mundo web he encontrado un efecto a mi parecer muy curioso, el cual creí muy complicado, pero del que me he llevado la agradable sorpresa de que es mucho más sencillo, de lo que creí en un principio. En este efecto, le quitamos el color a la imagen original, para después devolvérselo solo a aquellas zonas que deseemos. He decido compartir los sencillos pasos a realizar, por si a alguien le gusta el efecto y se anima a realizarlo.
Veamos primero la imagen original:


Los pasos a seguir son los siguientes:
1. Abrimos la imagen con el programa Gimp.
2. Duplicamos la capa: capa/duplicar capa.
3. Desaturamos la copia: colores/desuturar, y le añadimos una máscara: capa/máscara/añadir máscara de capa/blanco (opacidad total).
4. Por último, seleccionamos la herramienta pincel en color negro y pasamos el píncel solo por aquellas zonas de las que queremos recuperar el color original.
Así de sencillo. Os muestro dos ejemplos que yo he hecho, a ver que os parece:



Tengo que decir, que tanto con un poco más de experiencia como con un poco más de paciencia, el resultado podría ser mejor, pero tanto mi experencia con estos programas, como mi paciencia son bastantes limitadas, jeje.
Nada más, espero que os haya gustado ;)


miércoles, 3 de febrero de 2010

Maldito Tarantino


El último viernes de mi pequeña época de exámenes, decidí entre torres de protocolos y diagramas de paso de mensajes, ver la última de este magnífico director, y desde luego fué una gran decisión.
He de reconocer que hasta no hace mucho ni siquiera lo conocía, pero gracias a mi gran y ameno amigo Nando, que tanto me insistió fui viendo poco a poco todas sus películas.
En Malditos Bastardos desde mi humilde opinión, podemos ver a Tarantino en su máximo explandor. Una película llena de entretenidos y largos diálogos al más puro estilo de Reservoir Dogs, con númerosas macabras escenas de violencia que podrían recordarnos a Kill Bill. Pero si hay que destacar algo de esta película es su espectacular originalidad. Desde luego si algo tiene de mágico el cine es su poder para cambiar tanto el pasado, como el presente, como el futuro. ¿Porqué contar la misma historia una y otra vez?, ¿porqué no podemos darle otro enfoque y disfrutar durante las más de dos horas de película, pensando que las cosas podrían haber sido diferentes?
Porque para reflejarnos la más cruda realidad ya están los libros de historia. Porque cuando veo una película quiero ver algo distinto a lo que suelo ver, aunque a veces sean cosas imposibles. Y porque hay muchas formas de contar una historia.
Sin entrar en más detalles, por si alguien todavía no la ha visto, solo destacar la espectacular interpretación de Hans Landa (Christoph Waltz) (o más conocido para mí como el cazador cazado).
Desde luego las grandes ideas hay que tenerlas, y para eso Tarantino es único.
Para terminar, simplemente sino la habéis visto, verla!!!!